viernes, 27 de marzo de 2009
Bangkok: como estar por casa
domingo, 22 de marzo de 2009
Vietnam: Hanoi y Halong Bay
Dimos una vuelta por la ciudad y fuimos a visitar el mausoleo de Ho Chi Minh, que es el que consideran el padre de la patria vietnamita. Estaba lleno de excursiones de colegios. A los pobres niños les traumatizan desde pequeños. Les llevan desfilando en orden y les pasan al mausoleo donde lo único que se ve es la momia de este señor. Vaya pedazo de edificio para guardar una momia.
Uno de los días por la noche fuimos a ver el famoso show de marionetas sobre agua y la verdad es que es bastante original y entretenido.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Sydney, habrá que volver...
Hemos estado aquí algo más de dos semanas y al final se te queda corto para todas las cosas que hay que hacer y sitios donde ir. Varios días hemos cogido el ferry para ir a Manly Beach, una de las playas más populares de Sydney, y a Watsons Bay, desde donde hay una vista preciosa de toda la ciudad y también unos acantilados hacia el mar increibles. El paseo en ferry por toda la bahía es una gozada y las vistas son espectaculares.
Pero sin duda nuestra playa preferida de Sydney es Bondi Beach. Estar sentando en la arena comiendo pescado y unas ostras mirando al mar, solo oyendo el sonido de las olas. Uf, casi no nos arrancan de aquí... y eso que ya son los últimos días del verano.
Nos hemos alojado en unos apartamentos en el Spanish Quarter (la tierra tira mucho), donde encontramos una tienda de productos españoles, Torres, y podimos comer una fabada y unas morcillitas. También conocimos un día andando a un grupo de españoles que emigraron aquí en los años 50, y a los que días más tarde nos volvimos a encontrar en el barrio. Felix y Martina, socios fundadores del Spanish Club, no solo nos invitaron a un cafe, sino que también nos contaron historias increibles sobre su vida aquí, como ha cambiado todo desde que vinieron y como tuvieron que salir adelante sin saber una palabra de inglés. Es admirable. Nos encantó estar con ellos.
El sábado (7 de Marzo) fue el Mardi Gras, o día del orgullo gay. El de Sydney es uno de los más famosos de todo el mundo. El desfile, que es espectacular, duró casi tres horas! Nos lo habíamos imaginado como el de Madrid pero más a lo grande. Nada de eso, este es muchísimo más recatado. No hace falta ir en pelotas, ni disfrazarse de monja o cura, ni meterse con las religiones para reivindicar que uno es gay. Aquí da la sensación que cualquiera que tiene una asociación hace un grupo con una carroza y sale desfilando. Hasta había un grupo vestido de scouts defendiendo al diablo de Tasmania, los lifesavers bailando en bañador, el grupo de la policia tocando musica dance y defendiendo la diversidad... todo de ese estilo. Luego había fiestas por todas partes en la ciudad.
Esta ha sido nuestra segunda vez en Sydney y sin duda, tendremos que volver en algun momento de nuestras vidas. Nuestra próxima parada es Tailandia, donde vamos a pasar un par de semanas, y luego nos iremos a Japón, que nunca hemos estado allí y tenemos muchas ganas. De despedida os dejamos con un video que grabamos en el Mardi Gras. No os perdais el ritmo que tiene el indio!!!
miércoles, 25 de febrero de 2009
Surfing Byron Bay
martes, 10 de febrero de 2009
The Great Barrier Reef
Cuando te zambulles al agua en medio de un mar absolutamente cristalino, tan alejado de la costa que ni siquiera ves tierra, y sumerges la cabeza, te parece entrar estar entrando en otro mundo. Es una sensación de paz absoluta, de silencio, solo interrumpido brevemente por el sonido de los peces al comer. Corales de colores y distintas formas por todas partes: azules, rosas, grandes amarillos con forma de cerebro... De pronto, una tortuga verde gigante pasa nadando ante nosotros, un tiburón (no muy grande) se escabulle a toda velocidad cuando nos ve, cientos de peces de colores nos rodean, peces payaso (Nemos) salen de su anemona y parecen estar saludándonos y una almeja gigante se cierra cuando detecta nuestra presencia. El tiempo parece detenerse. Es otro mundo! Os dejamos algunas de las fotos que tomamos ese día, Disfrutadlas.
Ahora estamos en Byron Bay, un pueblo en la costa Este, bastante lejos de los grandes incendios en la región de Victoria. Estos incendios, al parecer provocados, están siendo una gran tragedia nacional aquí en Australia, especialmente para las familias de los casi 200 fallecidos.
martes, 3 de febrero de 2009
Nueva Zelanda. Verde que te quiero verde.
Llegamos a la isla norte, a Auckland, donde recogimos la furgoneta con la que recorrimos todo el país. Este es el medio en el que se mueve la mayoría de la gente que visita Nueva Zelanda, y desde luego es muy, muy cómodo. Los Kiwis (como se conoce a los de Nueva Zelanda) son muy hospitalarios. La cultura Maori está por todas partes, de hecho muchos de los nombres actuales de las ciudades han conservado el nombre Maori.
La isla norte esta llena de volcanes, hoy en día cubiertos de vegetación. Aunque ya no están activos, en algunas localidades como en Rotorua, en un lugar que llaman Hell's Gate, se pueden ver geysers, auténticas piscinas de azufre o el barro hirviendo. También tienes la opción de bañarte en barro (no hirviendo claro) y en piscinas de azufre, y no lo desaprovechamos... es buenísimo para la piel!
Además conocimos un poco de la cultura Maorí, y hasta nos atrevimos a hacer uno de los famosos Hakas y el Hagi, que es el saludo típico maorí juntando nariz con nariz.
Recorrimos diversas playas como la de Piha, en la que hay una montaña que visto de lejos tiene forma de leon tumbado, y la playa de Karekare, que muchos ya conocereis porque es la que sale en la película El Piano. La trilogía del señor de los anillos también se grabó en NZ, y es gracioso ver como hay tours organizados para ir a recorrer los lugares donde se rodó. Nosotros dormimos una noche al lado de Mordor.
Pasamos unos cuatro días por la isla norte y después cogimos un ferry (con nuestra furgoneta incluida) para cruzar hasta la isla sur. De entrada el paisaje que ves con el barco al llegar es maravilloso. Son todo fiordos llenos de bosques absolutamente verdes y un mar azul turquesa precioso. Decidimos bajar hasta Christchurch una ciudad pequeña pero muy bonita y acogedora, para después cruzar a la costa Oeste y seguir bajando por la zona montañosa.
Todo es muy, muy verde. Lo único que vas viendo cuando vas conduciendo son campos de cultivo y ovejas, por todas partes, muchísimas. Vacas también, pero especialmente ovejas. Dicen que hay más ovejas que habitantes, y desde luego nos lo creemos. Lo bueno que tiene es que las crían al aire libre pastando, nada de piensos compuestos como en Europa. La carne esta deliciosa!
La zona de las montañas está llena de lagos, algunos más extensos que otros, y desde luego todos absolutamente transparentes. También se pueden ver glaciares, como el Franz Josef y el Fox, que aunque no son tan impresionantes como los argentinos, son también una pasada. Y luego, lo que nos ha parecido lo más bonito de todo: el fiordo Milford Sound.
Otra ciudad en la que estuvimos fue Queenstown, donde se inventó el Bungy Jumping. No sólo aquí puedes tirarte desde un puente, o hacer cosas para ¨matarte¨. Por todo el país se ofertan todo tipo de actividades de lo más ¨activas¨ como el sky diving (caida libre desde un avión, los hay también con acrobacias), ir en lancha rápida hasta cataratas, tirarte por un monte dentro de una burbuja de plástico, etc.
Nueva Zelanda es un viaje en el que estás en contacto con la naturaleza las 24 horas del día. Ciudades no hay demasiadas, y la verdad es que cuando llegabamos a alguna, preferíamos la tranquilidad de los sitios desiertos donde no había casi nadie. Ha sido precioso poder ver de nuevo a pingüinos, esta vez con ojos amarillos que solo se ven aquí, saliendo del mar para ir a dar de comer a sus crias, o ver a escasos metros a leones marinos o focas en playas absolutamente desiertas, o a delfines nadando junto a la gente.
Nos ha dado una pena terrible tener que dejar nuestra ¨fregoneta¨. La sensación de libertad que te da el poder parar al borde de un lago o en una playa para pasar la noche es simplemente fantástica, sin cobertura de movil, sin internet, nada. Dormirte oyendo las olas o viendo un cielo lleno de estrellas por todas partes (lo que nos perdemos en las ciudades con tantas luces!!). Lo mejor viene por la mañana cuando te despiertas y no hay nadie más que tú y te puedes bañar en el lago directamente y solo ves alguna oveja o en las playas algún león marino.
Poco a poco fuimos cerrando el círculo por toda la isla sur. El último día volamos de nuevo a Auckland para desde allí coger el vuelo que nos ha traido a Australia. Ahora estamos en la barrera de coral (en Port Douglas), pero eso lo dejamos para otra entrada...